Las Administraciones Públicas que favorecen unos salarios mediocres

Participar en un concurso no es tema baladí para aquellas que se inician en estos trámites. Se solicita información de todo tipo, como es lógico, en referencia a la solvencia técnica y económica.

Las Administraciones Públicas que favorecen unos salarios mediocres

De todos es sabido que las Administraciones Públicas (AAPP) son grandes consumidoras de tecnología y por tanto grandes clientes para todo tipo de empresas consultoras que participan en concurrencia competitiva para ser beneficiarias de un contrato.

Participar en un concurso no es tema baladí para aquellas que se inician en estos trámites. Se solicita información de todo tipo, como es lógico, en referencia a la solvencia técnica y económica. Estos requerimientos son necesarios para determinar si una entidad que se presenta a un concurso es capaz de ejecutar el contrato con suficientes garantías.

Todo parece normal hasta que se prostituye la interpretación de la ley de contratación pública.

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Las AAPP piden el oro y el moro en los Pliegos solicitando perfiles de personas como quien pide astronautas. Las consultoras estarían encantadas si no fuera porque no les sale a cuenta al hacer números y se ven forzadas a bajar salarios.

He hablado con varios directivos de consultoras y esta situación es demencial y se repite una y otra vez, originada por las AAPP y sus criterios de valoración basados casi en exclusiva en el menor precio ofertado. Digo casi en exclusiva porque aunque hay criterios subjetivos que ponderan, las mesas de contratación no se mojan y valoran casi equitativamente todas las ofertas que se presentan, dando como único valor de diferencia el precio, el coste de la carne.

Autoría: mohamed_hassan - CC0 Creative Commons - https://pixabay.com/es/salario-pago-donaci%C3%B3n-3038325/

Esta bajada de salarios nos lleva al cáncer del empleo en Galicia, la fuga de talentos que no se ven suficientemente valorados y emigran para trabajar en empresas extranjeras. Ya ocurrió hace menos de una década y volverá a ocurrir.

Ante esta situación veo tres posibles soluciones:

  1. Una es que el empleado público se moje en las mesas de contratación y valore la parte subjetiva dándoles mayor peso. Esto es un seguro de calidad. Una buena memoria del proyecto, una buena descripción de las actividades a realizar y una buena gestión del proyecto deberían contar, y mucho.

  2. La otra opción es que las consultoras pactaran un precio de salida para los perfiles por lo que ya no sería decisivo el precio únicamente y las AAPP se verían forzadas a valorar más la parte subjetiva. Tal vez suene a prevaricación... pero podría ser interesante para proteger los intereses de sus empleados en las consultoras garantizando unos salarios dignos.

  3. Por último comentaré una solución a la fuga de talentos y salarios mediocres... Buscarle una pareja a ese talento para que no piense en marcharse y aguante la mecha aquí. Esta última opción no es cosecha mía pero es original y perfectamente válida.